martes, octubre 25, 2005

Saben aquèl que diu....

Eugenio fue y será siempre un artista idolatrado en mi casa. Y en muchas casas, imagino.

Una de las cosas más bonitas de la convivencia con mucha gente muchos años, es que se forja una cultura interna, basada en las cosas que han vivido todos, esa complicidad de poder rememorar tanto anécdotas como desgracias sin tener que contarlas, ni siquiera mencionarlas, con una referencia nada más ya basta. Aún así de vez en cuando es el momento remember y empieza uno de esos interminables ratos de nostalgia en que se cuenta con todo lujo de detalles como pasó tal cosa en la que estabamos todos presentes, o qué hizo menganito en una aventura relatada trescientas veces, tanto por el protagonista como por los que ya se la saben de memoria y la han hecho suya.

El chiste estrella de cuando yo tenía cuatro años era el de El mono que ponía los cataplines dentro del vaso de whisky. Por si alguien ha vivido en Marte todo este tiempo y no lo sabe, lo cuento: Esto era un tío que iba un bar, pedía un vaso de whisky, y esto que aparecía un mono y le ponía los cataplines dentro del vaso de whisky. Y esto que, el tío, sorprendido le decía al barman que si sabía por qué el mono puso los cataplines dentro del vaso de whisky, y el otro le decía que no lo sabía. Y esto que luego le preguntaba a otro, y a otro, que por qué el mono puso los cataplines dentro del vaso de whisky, y nadie lo sabía, hasta que uno le dice que lo pregunte al pianista, que el mono era suyo. Y esto que iba hacia el pianista y le decía que si sabía por qué el mono había puesto los cataplines dentro del vaso de whisky, y el pianista le decía, ah, pues creo que no, pero igual si me la tararea...

Yo con cuatro años no sabía que eran los cataplines. Así iba. Eso no quitaba que a mí me diese una risa tremenda decir cataplines, que es una palabra estupenda de por sí, y más aún cuando pensaba que la gente reía por ello. Pero el caso es que yo, por algún esxtraño motivo, o bueno, por el motivo por el que todos los críos hacen y dicen cosas raras e inexplicables, al final del chiste, en lugar de decir lo de si me la tararea, que, a parte de la repetición hasta la saciedad de la palabra cataplines, es el qué del chiste, pues... pues yo decía, con mi acentazo, que superaba hasta el del propio Eugenio, y mi esfuerzo (logrado) por permanecer seria mientras lo contaba, completamente profesional, yo decía... PUES PORQUE LE HASIA GRASIA. Y me quedaba tan pancha. Y mis parientes, las panaderas, las carniceras, las vecinas, las mascotas de las vecinas, las del super, algunas piedras de la calle, y hasta las monjas del cole de mis hermanos se partían a mi costa.

Pasaron años hasta que supe como era el chiste de verdad.

Fue un golpe, señores.

sábado, octubre 22, 2005

Pinitos con el potochop

Qué pereza actualizar, leñe. Pero como me gustaría ofrecer, por lo menos, un post semanal, y nos acercamos al final de la semana (tengan en cuenta que los domingos no existen: 13 horas encerrada en una coctelera de drogas y potingues, en contacto con DaviTs no pueden contar ni si quiera como jornada laboral, simplemente no cuentan, yo los domingos soy otro ser, esclava del sistema y con la personalidad totalmente anulada), pues meto mano en el archivo histórico y les obsequio con esta horrible imagen de la primavera pasada. Entiendo que no es demasiado graciosa si no conoces a los individuos, pero me importa bien poco. Es mi blog y yo sí les conozco.


(* Cómo dice? / Máass, es decir, hazme tuya, sii)

Son profes de física, esa asignatura ladrillo que impide a muchos licenciarse cuando toca. A mí me lo impiden casi todas, pero eso son pajas de otro pajar (malpensaaados).

El señor es el Dr Lopez, un simpático abuelete que explica tal y como lo hacía cuando la Duquesa de Alba daba paseos en cochecito, y además, como el culo. La física es una ciencia bastante immutable, vale, pero me niego a creer que en cuarenta o cincuenta años que tiene que llevar este tipo enseñando no haya cambiado nada, porque es que las clases son dictados del tipo "Fuerza: dícese de la magnitud que midee...." Está bastante sordo, y los días que no llevaba el sonotone (sonetone? audífono?) eran un sinvivir. La gente que osaba preguntarle algo se metía en cachondeantes situaciones: o bien pasaba absolutamente de lo que le decían a media voz, o bien, si el interesado gritaba lo suficiente, se quitaba las gafas y empezaba a rastrear con la mirada la clase, diciendo "Com diiiiiiuuuuu?" (¿Cómo diceee?) hasta que alguien de primera fila repetía la pregunta. Tambíen es aficionado a las camisas peculiares.

La señora es la Dra Muñoz, una especie de combinación entre maniquí de La tienda de Lolín y carnicera de la Boqueria. Habla bastante mal la pobre, y tiene especial vicio en decir "ésdir" en lugar de "és a dir" ("es decir", posiblemente por traducir del castellano lo diga mal), cosa que a la octava vez por minuto que se lo escuchas, termina dando una risa del copón. Acostumbraba a ponernos fotos de los físicos famosos, para que "nos imaginaramos qué pinta tienen al estudiarlos" y también es responsable de patinadas como escribir Ketama en la pizarra en lugar de Katayama (un físico que hizo algo de la adsorción en superfícies).

Y la foto, bueno, yo es que tomé la de ella en clase sin ninguna mala intención. Pero al ver cómo había quedado, para aprovecharla, me vi en la obligación de buscar en la web de la uni una que casara bien. Y el Dr Lopez con su habitual sonrisa picarona ganó el concurso de candidatos.

Qué cría soy...

sábado, octubre 15, 2005

De vuelta.

Se me hace raro escribir de nuevo.

Al principio dejé de hacerlo porque me daba apuro hacer cosas que no fueran de la uni, sabiendo el mal aire que volvía a coger con la carrera, luego empezó a darme pereza, y luego fue directamente porque las cosas que sucedieron no eran en absoluto relatables o sucedían tantas que no tenía ocasión de parar quieta. Y al final fue porque perdí la práctica. He perdido la práctica con muchas cosas estos meses, la he cogido con otras claro, pero bueno, que esto no podía ser. He vuelto, poco a poco a mis andadas, y el blog no podía quedar aparte, claro.

Tengo que comentar, para ser fiel a la verdad cual sincera calimera, que este volver a las andadas ha sido, en gran parte, gracias a Alguien, y la inyección de energía intravenosa que me dispensó. Podría ahora aquí recrearme dos horas contando lo brillante, divertido, adorable, boquiabiertante o simplemente fascinante de su persona, y de cómo gracias a su existencia yo me veo ahora capaz de liderar una revolución mundial con un ejercito de ranas, pero es que ustedes ahora no tienen insulina a mano, y no quiero que les dé una subida pastelosa. A ustedes les basta con saber que estoy menos quejica, lo suficientemente centrada como para hacer deberes de física y actualizar, y que vuelvo a reírme otra vez incluso dentro de un vagón de cercanías repleto de quinquis y rumanas cantando, condiciones para atreverme a contar las mismas pajereces de antes haciendo como que son la hostia de interesantes.

Considerando que estoy menstruando del copón y me cuesta horrores no empezar a hablar de nubes que huelen, de gente que va por la calle saltando encima de los demás, y de pajaritos y marisopas gays, me disculparán si voy ya con una historia de esa fuente de anécdotas que es mi curro, esa nuestra Farmacia Amable.

El misterioso caso de Davit, con T.

Para que se entienda el transcurrir de la conversa que tuve con el señor Davit, hay que saber que en mi farmacia (en la que habitualmente trabajo los domingos, dia semanal del Friki), el programa de ordenador usado permite tener una base de datos con los clientes. Así, cuando viene una señora con sus recetas le dices, Qué tiene ficha señoooraaa...? Y ella te dice, Claro que si!!! que yo soy clienta desde que abrieron esta farmacia ya con los otros propietariooos. Y mientras le das las gracias por ser la clienta más fiel y más antiquisima del mundo mundial, entras en la ficha del ordenador y ahí buscas su CIP que es el numero de la tarjeta sanitaria, y así ella no tiene que sacarla del monedero (porque ya directamente no la lleva) y todos contentos. Hasta aquí es un ahorro de tiempo, pero siempre hay quién te dice que sí que tiene ficha pero no la tiene, o quién la tiene a nombre de otra persona pero no entiende que le pidas los apellidos de su marido para buscarla a ella, o mil chorradas más. Al grano. Aparte de la ficha en el ordenador, tenemos unos papelitos que nos trajeron recientemente, para que la gente firme con su conformidad a que tengamos esos datos, y que les prometemos no usarlo para buzoneos ni nada de eso. Como ya hacíamos las fichas antes de tener los papelitos, cuando nos los dieron, tuvimos que empezar a pedir a la gente que ya tenía ficha que nos los rellenaran, y cada día contábamos cincuenta veces la misma historia de la base de datos y el papeleo. Fue en uno de esos días de pedir firmitas que topé con DaviT.

Era un señor de edad media-alta, de esos delgaditos que empiezan a arrugarse, que van con bambas y las cosas en una bolsa del Alcampo. Me dio una receta, y como estaba impresa en ordenador y el nombre, Juan Valverde, se leía bien, busqué su ficha directamente. Es algo que se termina haciendo para ahorrar el rollo de sooooy la clienta estrella de esta farmacia como me preguntas si estoy fichaaaada. La encontré y ví que no decía que tuviera el papelito firmado, así que le conté el rollo y me dijo que vale. Se lo dí y empezó a firmar, J de Juan. Se quedó parado ahí y me miró. Le miré. Y me dijo, Ya me he equivocado otra vez!! Le miré algo sorprendida, porque con trece años, cuando cambias tu firma cada dos semanas, es normal equivocarte firmando, pero a su edad, tendría que tener una firma algo definida.

- Es que ya no me llamo Juan -me aclaró.
- Ah, vaya, se cambió usted el nombre...?
- Si. Ahora me llamo Davit con T.
- David Conté...?

Y de mientras escribió con redondilla, Davit Valverde.

- Ah, Davit con T, vaya -empecé a flipar ligeramente. Pero en su receta dice Juan.
- Ay, es que hace poco y aún no me lo han cambiado en todos los sitios.
- Claro...
- Es que tuve que cambiarmelo por fuerza... La gente me llamaba cosas.
- Cosas...?
- Sí, cosas, de todo menos Juan, y la verdad es que me enfadaba mucho -puso cara de enfado auténtica- Y es que... es que... les tenía que decir, no me llames esto porque me enfado y te voy a pegar un mamporro en todas las narices.

Me moría de ganas de preguntar qué cosas, pero me dió miedo que mí también me quisiera dar un mamporro y me callé.

- Así que ahora me he cambiado el nombre. También fue por aclarar una cosa de una factura, que me llegó a casa, de un teléfono, y que no era mío, y yo no voy a pagar algo que no es mío, así que ahora ya no me relacionarán con eso.
- Claro, es un buen sistema, sisi...
- Si. Así que en la ficha ponme Davit con T.

Cogió sus medicamentos, se largó y yo me quedé con las ganas de saber: a) porqué Davit con T? b) si la gente que le llamaba cosas no continuaría llamandole esas cosas? o algunas de peores, a partir de lo de DaviT. En su ficha, por si acaso, puse Juan / DaviT y una nota informativa diciendo que antes se llamaba Juan pero que ahora se llamaba DaviT y que si la gente le llamaba cosas se enfadaba.

sábado, febrero 19, 2005

FISIOPATOLOGÍA (ecandemooorrr... jaaaarl!)

El nombre ya lo dice todo. Fisio, y patos. No, no pueden ser nada bueno estas dos cosas mezcladas, pero de hecho, creo que esta va a ser la asignatura estrella del semestre (aparte de Microbiología II, pero esta es porque el profesor habla como Bono, no me refiero al de U2, si no al “nuestro”, y además nos relacionó los mitocondrios con los midiclorianos de Star Wars).

No se que tendría en la cabeza cuando pensé, y hasta afirmé, que Parasitología era la peor asignatura de la carrera para la gente hipocondríaca. Total, ahí la mayoría de bichos graves vivían en los trópicos, y los casos más generales que nos podían afectar a nosotros eran piojos, ladillas o lombrices intestinales (después de trabajar medio año en la farmacia he visto, asombrada, lo comunes que son también las terceras). Pero, ah, amiguitos, joder con la fisiopatología. Llevamos una semana y poco de clases y ya estamos todas palpándonos las tetas en busca de bultos. Incluso los tíos, porque resulta que de cada 100 casos de cáncer de mama, uno es masculino. Pero vamos, yo no tengo próstata, y aún así me retuerzo cada vez que la profe cuenta, con TODO lujo de detalles, los síntomas y complicaciones de la tan habitual hipertrofia benigna.

Por no hablar de las maravillosas transparencias que proyecta en la clase, que hasta nos las cuelga a todo color en la web para que las podamos disfrutar en nuestras noches de soledad. Si es que sabe que somos todos unos pajeros enfermos, vamos. (aquí y aquí tienen un par de muestra, para morbosos y gente en general que no sepan interpretar fotos de endoscopias. Sensiblotes y moralistas absténganse)

lunes, enero 24, 2005

Cómo estudian las pajeras...

Una cosa que siempre está bien de hacer antes de un exámen (no se por qué en enero el tema exámenes suele estar muy de moda), es leer un cómic. Si has estudiado mucho, va bien para desconectar, y si no has estudiado en absoluto, sirve para pasar esos últimos momentos de histéria mezclada con mala conciencia con un poco de estabilidad. Supongo que tampoco estoy contando nada muy original. Pero eso si, no hagan como yo, porque estas tácticas son muy tristes y ya somos todos muy mayorcitos.

El otro día en la biblioteca (“estudiando“, jajajja) pillé uno que me hizo partir de risa, El destino de Mónica, de Claire Bretécher. Yo leí un ejemplar traducido al catalán, que es el que tenían allí, pero pongo la portada del original en francés porque YO sé francés, y así aprovecho para tirarme el rollo y decir que leo sin dificultad cómics gabachos en versión original y blablabla.

Cuenta la alocada historia de una actriz de segundas, Linda Lamar, obsesionada por tener un hijo con su amante y mánager, hasta que, al lograrlo, descubre que el embarazo le impedirà realizar el que será el mejor papel de su vida. Negándose a renunciar a ninguno de sus sueños, consigue que le transplanten su embrión a la señora de la limpieza en El centro de transferencia fetal Karol Wojtyla. A partir de ahí, empiezan a torcerse de verdad las cosas. La señora de la limpieza ante el regreso inesperado de su esposo (que ha sufrido un accidente laboral), se hace extirpar y congelar el embrión para no tener líos. Linda, al enterarse, va corriendo a recuperar lo que es suyo, pero el panorama en el centro de transferencia no podía ser más caótico. El pro-hijo de Linda se ha perdido en un bidón de embriones de supervacas transgénicas, y termina siendo robado por la hermana de un granjero que quiere prosperar en la cría de ganado, y lo implanta en una de sus vacas, pensando que es un superternerito. A Linda le dan el cambiazo con el embrión experimental de un científico loco que trabaja en el sótano para crear un ser genéticamente malvado (“un pequeño Nerón, un pequeño Hitler, o un pequeño Stalin“), pero lo vuelve a guardar para poder trabajar en la película.

Mientras Linda sigue con su trabajo, el verdadero fruto de sus entrañas crece en el vientre de una vaca llamada Sue-Ellen. El momento del nacimiento, es a mi entender el mejor de toda la historia, y como quería pegarlo, por eso he contado todo el rollo.



Supongo que se entiende, pero por si acaso traduzco mas o menos: “Parece que te falta un tornillo esta mañana!” “Si padre” “Es una niña” “Cabrón hijo de puta degenerado” “A qué viene esto padre?” “lo sabes de sobras pervertido” “has vuelto a levantarte con el pie izquierdo?”.

El final es bastante bestia y surrealista, pero eso mejor lo dejo por si alguien lo quiere leer. Yo me voy a leer un co... A estudiar digo.

sábado, enero 22, 2005

Ayer hice un examen.

No, no voy a hablar mucho del examen de Quimica Farmaceutica, porque ya sólo con lo que me dijo la profe cuando se lo entregué, El examen es Esto?!? (que cachonda ella), se me pasaron las ganas de comentar nada.

El caso es que cuando se sale de un examen se suele estar bastante mal, tanto anímica como psicológicamente, y se suelen hacer estupideces. En este caso lo que hicimos, no solo yo, si no los cuatro garrulos que estábamos en la sala polivalente de la facultad intentando olvidar nuestras penas a base de tragos de agua mineral y patatas matutano, fue una batalla de móviles, que ahora es lo más entre las diversas formas de perder el tiempo que se pueden inventar.

Pero... Como se hace una batalla de móviles?!!!?

Para una batalla de móviles se necesitan, al menos, cuatro aparatos. Dos, forzosamente, se tienen que aguantar de pie, como en la foto, que fueron el de mi amiga Chin (penca de bello pelo y gran sentido del humor) a la izquierda y el mio a la derecha:


Se colocan cara a cara (de hecho, al principio la intención de Chin era que los móviles se pegasen un morreo simbólico, ya que nosotras dos nunca nos acabamos de decidir en dar rienda suelta a nuestro potencial lesbiano), y los propietarios de los otros dos teléfonos empiezan a hacer llamadas perdidas (perdis, llam-pers, o pings, como quiera llamarselo, todo suena igual de cursi y estúpido), hasta que uno de los dos cacharros hace caer al otro, o simplemente, uno se cae solo.

En este caso ganaron el móvil de Chin e Isa (aka Filiberta menor), que era quien le hacía las llamadas perdidas, y perdieron el mio y Él, que hacía las otras perdidas. A Él, mejor llamarle Reineta, que es como le llama Isa (si, si, reineta es el diminutivo catalán de reina, ella insiste en que tenemos que transformar al chaval en una Mujer como Dios manda), da mas risa y es menos comprometido (teniendo en cuenta que su novia petarda sigue en activo). No hay foto de la derrota porque me afligí bastante por mi telefonito (culpa de los siemens, que tienen menos estabilidad que los nokia, aunque eso es porque son mas redondeados y bonitos).

La otra imagen del día es gentileza de Craby, de quién hace bastante que no contaba nada. Craby ha crecido, por si alguien no contaba con ello, y ahora esta en la edad del pavo (incluso mas que yo!!). Es una maravillosa adolescente, y es divertido porque puedo meterme de lleno en mi papel de hermana mayor y hacerle mofa con sus cosas de la edad hasta lograr que me pegue y tal. El otro día me pasé un pelo (total, le puse corazones fucsias en una foto de un charnego del cole que le gusta), llegando al extremo de encontrarme esto en el escritorio.


Qué mona es, jo. Pero ya está todo arreglado y actualmente estamos en paz. Claro que la paz es frágil, y más entre dos pavas...

martes, enero 18, 2005

Yupi (o uno más de los falsos regresos de Japi)

Me hubiera gustado hacer algún post estas navidades diciendo lo típico que puede decir una pajera asocial como yo, es decir, cagarme en estas jodidas e hipócritas fiestas, contar las aberraciones culinarias a las que nos sometemos en familia, postear fotos de regalitos de gente que me quiere o se siente obligada regalarme algo, o, por lo menos contar la estúpida cena de empresa a la que asistí (mi primera cena de trabajo), con motivo de las propias navidades (com amigo invisible incluído). Pero no pudo ser porque, aunque si que tuve algo mas de tiempo de lo que había tenido en los últimos meses, hubo unos problemillas con la adsl. Bueno, que digo, hubo EL PROBLEMA: que no tenía adsl. Esto me cabreó bastante, y caló hondo la cosa porque sigo de bastante mal humor. Pero como ya tengo adsl supongo que se me acabará pasando.

Ahora que un inconveniente es que estoy de exámenes y mi decencia me obliga a fingir que estudio. Se me da mal esto de fingir, pero tampoco es plan de tirarme ahora a hacer un post excesivamente largo contando mil peripecias, habría que resumir. Y me sucede lo mismo que cuando encuentro a alguien que no veo de hace meses y tratamos de ponernos al día: han pasado mogollón de cosas pero no sabes cuál merece la pena ser contada antes que las otras, ni cuál merece la pena ser simplemente contada. Como el último post era como muy agobiante y estressante, supongo que lo mejor es indicar que esa situación está ya controlada. Ya soy socorrista oficialmente:



No he ejercido, porque no ha aparecido nadie en apuros, pero al menos no hay más cursillo. Ademas el semestre se ha terminado casi, quedan los examenes, pero eso no supone el lío de horario que tenía cuando las clases.

Al final pude ir a ver El señor Ibrahim y las flores del corán que me gustó mucho, me hizo llorar cual estúpida hormonada, y también he visto algunas peliculas más, así nombrando alguna que me venga a la cabeza, Requiem for a dream, Los increíbles, El tercer hombre, La ventana secreta, Hellraiser o Il deserto rosso. Esta última me pareció un truño. Podría ser que fuera una obra maestra y tal, de hecho la ponían en el cineclub un día que fui a parar allí por error. Como me encontré a un repelente que está bueno que te cagas, decidí no irme y quedarme a ver eso a ver si molaba, pero NO. Yel tío ni me metió mano ni se dejó, a pesar de que él acabase reconociendo que la peli era un tostón. Las demás todas me han gustado, o bien porque son estupendas en si, porque dan risa o porque al menos tienen un protagonista terriblemente apetecible. O todas las cosas juntas. (adivinen que motivo va con cada una, si lo digo puede ser que en lugar de parecer una popiculti deje claro que soy una popigilipolli).

Como Evento otoñal, menciono el triple conciertazo de trashpop al que tuve ocasión de acudir acompañada de mi adorable amiga y compañera de uni Isabel (aka Filiberta Menor, pero lo del nombre ese esa es una historia que no se si he contado nunca y que no viene a cuento). Es posible que los lectores ya sepan de que va, espero que si porque no contaré demasiado, solo que tanto PAJERO & Co y Ultraplayback estuvieron gloriosos, inspiradisimos y muy muy pero que muy plakaplakistas del amor. El otro grupo, cuyo nombre no escribo porque no lo recuerdo mucho mucho mismamente, también moló, pero como no los conocía y no se entendían mucho las letras, me perdí un poco. Un saludo muy afectuoso, por cierto, a todos los seres de las tinieblas y del amor que allí encontré, unos monstruos todos, en especial a Todos los Vicos que hubo, que no eran pocos.

Las navidades fueron, bueno, navidades. Los dias mas festivos (aka el 25, 26 y el 1) me los pasé despachando en la farmacia por la mañana, atiborrandome con la familia por la tarde, y paseando para digerir mas tarde. Los demás dias, bueno, a parte de pelearme con los de timofónica por lo de la adsl, poca cosa hice. Bueno, la típica escursión familiar en busca de los nabos de Cerdanya (para preparar el tipico Pato con Nabos), una cena de reencuentro con viejas amistades, un dia de estudio conjunto y diversión con gente de la uni y alguna cosa mas que ahora no recuerdo.

Aquí termina esto por hoy, que al final no ha sido tan breve como pensaba, dejo una bonita imagen navideña a modo de despedida.


viernes, septiembre 24, 2004

Apresuradamente

No tengo tiempo. Ni para postear, ni para leer listas o blogs, ni dejar comentarios por ahí, ni responder los que me dejan, ni sacar fotos, ni llamar a mis amigos, ni ir al cine a ver El señor Ibrahim y las flores del corán, ni dedicar una tarde a patearme todas las tiendas de bicis para encontrar una de guapa y barata... Pero es que tampoco tengo tiempo de limpiar y ordenar mi habitación, ni de ponerme al dia con los papeles que están ahí acumulando polvo en la estanteria, ni de hacer las mil pijadas que ya no me dio tiempo a hacer este verano. Por no hablar del montón de cosas “serias” que tendría que hacer y que no puedo hacer, como buscar libros y preocuparme de mis apuntes y empezar desde ya a llevar las asignaturas al día.

Pero eso si que hay que decirlo, y es que sarna con gusto no pica tanto, Mi vecina siempre añade: pero mortifica. En este caso mi sarna, que me va a picar y a mortificar, viene en forma de cursillo de socorrismo básico en la Cruz Roja, porque a raíz de las horas y de dónde se imparte, he terminado con un horario en la uni que me paso allí el día entero, desde las ocho y media hasta las seis (sumemos a eso el rato de transporte).

No es que quiera hacerme socorrista en las playas de Verona Beach, para eso hace falta un titulo superior al que me sacaré. Lo que haré en el cursillo es aprender a saber QUÉ hacer ante un montón de cataclismas cotidianos de esos en que la gente nunca sabe QUÉ hacer. Quemaduras, cortes, picaduras de insectos, caídas tontas. Vamos, los primeros auxilios de toda la vida. Es una cosa que siempre me ha hecho ilusión, y además creo que siempre mola poder poner en tu currículo que has hecho un cursillo de socorrismo, por eso de que si te viene una abuelita a la farmacia y se te desploma delante, tu vas a saber cómo reaccionar, sobretodo si se tiene en mente la romántica idea de irse a una farmacia de un pueblo perdido en las montañas rocosas. O de los Pirineos.

Así que, haciendo caso de un mail de esos de sabiduría como budista artificial, que decía algo como que me tomase las cosas con calma (terminaba diciendo que era el consejo de una niñita que iba a morir de cáncer, pero aunque apestara a cadena, el consejo siempre está bien seguirlo) y disfrutase de la vida, pues me siento un ratito aquí. Me pongo la banda sonora de Amélie y escucho esta hermosa, aunque sobadísima, canción de Yann Tiersen, que siempre levanta la moral.

Les Jours Tristes

It’s hard, hard not to sit on your hands
And bury your head in the sand
Hard not to make other plans
And claim that you’ve done all you can all along
And life must go on
It’s hard, hard to stand up for what’s right
And bring home the bacon each night
Hard not to break down and cry
When every idea that you’ve tried has been wrong
But you must carry on

It’s hard but you know it’s worth the fight
'Cause you know you’ve got the truth on your side
When the accusations fly, hold tight
Don’t be afraid of what they’ll say
Who cares what cowards think, anyway
They will understand one day, one day

It’s hard, hard when you’re here all alone
And everyone else has gone home
Harder to know right from wrong
When all objectivities gone
And it’s gone
But you still carry on
'Cause you, you are the only one left
And you’ve got to clean up this mess
You know you’ll end like the rest
Bitter and twisted, unless
You stay strong and you carry on

It’s hard but you know it’s worth the fight
'Cause you know you’ve got the truth on your side
When the accusations fly, hold tight
Don’t be afraid of what they’ll say
Who cares what cowards think, anyway
They will understand one day, one day

Y tras la canción, me pongo en mode heróico-trascendental y dejo de refunfuñar, que parece que lleve un mes teniendo la regla. Me voy otra vez a intentar seguir este absurdo ritmo de baile que me he montado por mi poca previsión y mi exagerada confianza en mis posibilidades. Es malo pensar que no puedes hacer las cosas y darte por vencido, pero también lo es pensar que si que puedes hacerlas y darte cuenta que no es así, una vez ya dentro del berenjenal.

El próximo día, fotos.

jueves, septiembre 09, 2004

Re-usemos, que no es que rehusemos (este ya si que es de hoy)

Ermana - Ui, cuanta alegría junta en tu cuerpo, no?
Out- Que te hace llegar a esa conclusión?
Ermana - Si, mujer, estas escuchando Cal.
Out - Y? Cal es triste.
Ermana - Si... Mmmhhhhññññ... Pero... es triste-bonita, no triste-cortarse-las-venas.
Out -Pero sigue siendo triste.
Ermana - Yo la encuentro bonita.
Out - Yo no he dicho que no sea bonita, solo que es triste.
Ermana - Bueno, me voy.
Out - Adiós.

La Ermana y yo estamos condenadas a no entendernos. Sólo me consuela pensar que es algo normal entre ermanas y hermanas y que el día que cada una viva por su cuenta igual nos echaremos de menos y podremos saborear los (cortos) ratos que compartamos. El problema es que ahora tal vez no pueda dedicarme a hablar mal de ella, porque el otro día me pidió la dire de mi blog. No se la apunté, se la dije de viva voz (dudo que se acuerde) y no me la ha pedido más, de manera que igual no lo lee, pero cabe la posibilidad de que otro día la pida y no estoy tranquila del todo. Yo creo que era uno de sus momentos de peloteo caritativo (cuando quiere demostrarse a si misma lo buena hermana que es rebajándose a la hipocresía), porque tiempo atrás, cuando Craby abrió el suyo (actualmente difunto, estoy a la espera que se abra uno aquí para publicitarlo), pues toda la familia estaba enterada del tema, y la Ermana, que esperaba ansiosamente como todos las nuevas entradas de la pequeña Craby, me dijo que el mío no se lo leía, porque era demasiado repelente, que no le gustaba el tonillo y que no era yo misma porque decía las cosas pensando en que lo leerían esa panda de amigos pajeros que tengo. Tal vez acertaba bastante, pero en su momento el pequeño corazoncito de papel maché que tengo en mi voluminoso tórax se abolló un poco y sumé un punto más en su enorme lista de contras (también hay una de pros, faltaría más, pero esa la guardo para contenerme el día que esté realmente a punto de matarla). Hay cosas que no te las tiene que decir una hermana, aunque sea Ermana. Además de que ella no es precisamente la más indicada para criticar tonillos, con los cuentos que hace y me obliga a leer, escritos por y para postmodernos, repletos de citas a escritores tchecos, grupos indiecursimechanictrash o poetisas suicidas. Con protagonistas siempre con profesiones liberales, unas casas superbien decoradas, ningún problema económico o de salud pero deprimidos por cosas existencialmente ultratrascendentales... Errr, mejor lo dejo, o si no terminaré recreándome en la historia del vestido ese que se compró pensando que era una blusa hippie y en realidad era un vestidito para una niña de diez años.

El otro día fui al Natura con NK. Me encanta esa tienda, porque el 99% de cosas que venden son mariconadas kumbis inservibles, y precisamente por eso, el día que tienes un poco de pasta y debes hacer un regalo standard inútil a alguien de quien conoces poco los gustos, hay enormes posibilidades de acertar. Y si no siempre encuentras algo para ti. De hecho lo que compré era una rana sujeta-libros para mi colección, porque lo que buscaba de verdad, que era un regalo para el novio de mi amiga, no lo encontré. En el cartelito que había al lado de las ranas, decía que eran sujeta-puertas, y yo dije que mi puerta ni la sujetaba esa rana ni le hacía falta que la sujetasen, así que no le podría dar uso. Él me dijo que lo podía usar como sujeta libros, que para eso si que me iría bien, y es verdad. Cuánto sabe el jodío. Después se fue al metro para ir a buscar a su novia y yo fui a buscar mi bici que la tenía amarrada por ahí, y me largué sin mirar atrás a toda pastilla con el viento revolviendo mi pelo cual amazona urbana.

Lo que me llamó la atención, de todos modos, no era la rana ni la utilidad que le diera ni mis paranoias mentales de cuando voy en bici a toda leche, si no la bolsa que me dieron para llevarla.



¡Que nos pongamos una bolsa en la cabeza cuando el mundo no nos guste!

Digamos que me parece algo incoherente con el estilo de la tienda. Para empezar, con la tarifa de precios que presenta, va evidentemente dirigida a un publico de clase media-alta, la mayoría unos casipijillos de narices, que en general les parece que el mundo es estupendo, o si no, se pasan las crisis a golpes de master card precisamente en tiendas como esta. Si no, otros posibles compradores son estos posthippies alternativos, revolucionarios pero conformistas y comodones que prefieren dedicarse a decorar su ático del Eixample con los elementos étnico rústicos que ofrece Natura, en lugar de ir por ahí manifestándose, así que a estos tampoco les va a importar mucho el mundo porque tienen el suyo propio. Quedan los estudiantes kumbas de los malabares, que esos siempre andan quejándose del mundo, pero en realidad les encanta que esté todo tan occidentalizado porque así sus papis les siguen manteniendo y pasando pasta para que se la gasten en babuchas con lentejuelas como las que venden en Natura. Así que no, lo de esta bolsa no tiene perdón, va en contra de sus planes de marketing y además de todo, tendrían que pensar que nadie quiere ni siquiera que le insinuen que el mundo puede no gustarte, porque no mola que no te guste el mundo. De todos modos, yo lo he probado, por si acaso, no fuese a ser un portal místico, una entrada a un mundo mejor en el que retirarme unos días a pasar unas vacaciones, pero no, no ha funcionado.

De vuelta a la calma

(este post pertenece a ayer, pero con la historia de que blogger no funcionaba creo que no llegó a colgarse, vamos a ver si ahora...)

Bueeeeno, ya me sosegué, respiré hondo, dormí, me arrepentí del post anterior y se me pasó un poco la crisis. Iba a borrarlo, pero sería hacer trampas, y eso no se hace. Supongo que mejor se quede ahí para ver que en determinados momentos, no hay para tanto, o si, pero luego ya se olvida y el mundo pocas veces se termina de verdad.

Lo que se terminó fue la Festa Major de mi pueblo, que era este finde pasado. Es lo que me gusta más, que se termine. Pero no porque le tenga especial odio ni nada, pero es que cuando se termina tiran los fuegos artificiales y es lo único que me gusta de verdad de las fiestas. El resto, me deja bastante indiferente. La gente suele emocionarse mucho, van por la calle, se arreglan, pasean, están contentos sin saber porqué y quedan con muchos amigos... Y bueno, dejando de lado la opción de ir a pillar la taja del año en les barraques (o tenderetes que venden alcohol para abastecer a la población kumbiguai de la zona en un acto de buenrollismo, lleno de tios guarros en el sentido higiénico de la palabra, que hacen malabares y tocan los bongos, con banda sonora de rock català o el grupo local de cantautores independentistas, todos tan sumamente emporrados que no sirven ni para darles un repasito rapidito), que es lo que hace la gente que conozco que van a la fiesta, pues no encuentro actividades que me llamen la atención. Los conciertos “destacables”, o son de gente que no conozco y que aunque podrían estar bien, los desecho porque no me apetece arriesgarme a tragar basura, o directamente que no me van a molar (cuando estaba de moda nos trajeron a Rosa de España, este año tuvimos a Ana Belén y Víctor Manuel...). Luego están los talleres para críos, pero me da vergüenza apuntarme porque igual supero en edad hasta a los monitores. Los bailes, las sardanas, los chachachás, las danzas del mundo... Pues ahí me da vergüenza apuntarme porque me superan en edad hasta las hijas que acompañan a los octogenarios asistentes. Y las actividades deportivas, en fin, paso totalmente, ya trabajos tengo tras dos meses de no-asistencia en el gimnasio para seguir a la monitora pegando cuatro saltitos de nada, me voy a ir a recorrer media ciudad en la Carrera de la fiesta mayor, abofeteada por el sol, empujada y pisada por unas cuantas marujas en chándal que van como haciendo marcha y atropellada por docenas de medioadolescentes sudorosos, para encima toparme con el imbécil de mi tío Juaneles, el banquero snob, con su panda de amigos del footing que no se perdería por naaaada del muuuundo el evento healthy de la fiesta local.

Vamos, si lo pienso bien, una putamierda la Festa Major. Así que me queda el Castell de Focs (que mal suena dicho en castellano, Castillo de fuegos), que es una cosita rápida, un poco espectacular, bonita, que puedo ver con tranquilidad, sin moverme de mi gruta pajera. Desde mi ventana se ve la mar de bien, intenté sacar un par de fotos pero bueno, ganan mucho en directo, ehem.



Podría contar también que ayer hice un examen de bioquímica, pero como me fue de puta pena tampoco hay mucho que decir, solo eso, que lo hice y que catearé, pero que teniendo en cuenta como ha ido el mes de agosto, ni es sorprendente ni decepcionante, un poco triste nomás. Sobretodo cuando la profe, al entregárselo, me dice “anda, pero tu por aquí? Si pensaba que te había aprobado JAJAJAJAJA”. Maldita sea.

Al final del día, vamos, por la noche, asistí a una cena-celebración-de-cumpleaños, del novio de mi bestfriend, la bella Airún. En principio iba secretamente en plan refunfuñón, secretamente porque en consideración hacia ella no quería que se me notara, y refunfuñón, porque es que su novio la verdad, no es mal chaval, pero un poco sabiondillo si, y a veces ha llegado a soltarme alguna que apunto he estado de odiarle, y eso de irme de cenorrio con su grupito de amigos, además músicos todos... Aishhhh! Preferiría irme a cenar con mi amiga, las dos solas. Pero al final no hubo para tanto. Estaba en una esquina de la mesa, con ella al lado haciéndome compañía (menos en los ratos que al novio le daba por sobarla), y delante un chaval que estaba un poco ido. Me llamó friki, pero no porque yo le contase nada sobre mi colección de panfletos de la fiesta del jamón, si no porque dije que no me gustaban las bebidas con gas y que no creo que sea nada imprescindible como para tener que acostumbrarme a ellas a estas alturas. Decía tan elevado número de chorradas por minuto que Airún y yo terminamos por coger la risa tonta, y al final me lo pasé bien y todo. El resto de la panda, me ignoraron bastante, pues se conocían ya todos y la distribución de la mesa lo propiciaba, pero tampoco me moría por intervenir en las conversas privadas que se llevaban, menos cuando les dio por hablar de Calvin y Hobbes y de Mafalda, pero al ver que zanjaban el tema con un “jiji como mola Susanita, tan repipi y chinchona, y qué guai Manolito tan cabezota”, saqué mi cámara y me refugié en la fotografía. Aquí pueden obtener una imagen de mí haciendo el mono, pueden photoshopear y pegar su propia foto encima, para hacerse una idea de cómo quedarían dando la nota en un restaurante griego. La comida estaba tan buena que nos la comimos antes de poderla fotografiar y solo pude pillar este pedazo de pita que alguien abandonó. El resto de fotos son de gente morreándose, achuchándose o poniendo caras, pero no tengo permiso de los interesados, y tampoco lo voy a pedir, no le diera a nadie por pedir la dirección donde las colgase y viesen esta minicrónica.



domingo, septiembre 05, 2004

Domingo por la tarde en casa

Pues esta tarde si acaso no vengas, porque... ¿verdad que no tenéis mucho trabajo?

Yo lo flipo en colores. Me contratan pensando especialmente en reforzar los domingos y festivos porque con dos personas en la farmacia no había suficiente personal, y ahora va y los jefes me dicen que no vaya esta tarde, que ya se apañaran las otras dos. Claro que han intentado liarme para que en compensa haga mas adelante sustituciones entre semana, mira que gracia, justo cuando ya habré empezado en la uni, se creen que lataré clases. Porque este agosto ya me chupé unas cuantas de sustituciones, pero ese era el trato, festivos y “vacaciones” (aunque hay que ser cabrón para asignarme una semana entera de once horas diarias, con la excusa de que necesito “terminar de cogerle el tranquillo al asunto”, por mucho mes de agosto que sea y por mucho que piensen que yo en casa me tiro el día tocándome la alcachofa). Y aunque crea que tengo todo el derecho de decir que por ahí no paso, me jode enormemente porque los días que los jefes consideren que me “tocan” y que yo diga que nanai porque no me tocan en realidad, se los va a chupar alguna de mis compañeras que esté en similar situación de incompatibilidad de horarios, y las chicas se han portado de maravilla conmigo desde que llegué al curro y tampoco creo yo que tenga mas derecho que ellas a protestar porque te adjudiquen turnos que no se pueden hacer, total soy el ultimo mono ahí. Es un jodido chantaje emocional y yo estoy hasta el gorro, joder!

De todos modos yo me lo tomaría mucho mejor si no tuviera las hormonas desajustadas (y no es que esté en esos días, me temo que es algo mas permanente) y mis padres no se pasaran el día colgados a mi cogote recordándome lo mal que le va este curro a mi carrera y a mis nervios. Porque si, no le hace ningún bien (aunque cualquier actividad lejos de mi familia es a la vez un descanso), pero vamos, ellos aun me van peor y no me dedico a amargarles gritándoselo. Es que me paso el día dando explicaciones, terminaré histérica. A mis padres, a mis hermanos, a mis amigos, a los clientes, a los jefes, a las compañeras del trabajo, a la panadera, al perro de los vecinos... y es mi culpa supongo, pero ha llegado un punto en que me siento psicológicamente obligada a justificarme hasta para decidir en que momento limpio los mocos que dejan mis hermanos en el baño, y esto convierte en estresante cualquier actividad que se tenga por delante, porque siempre hay que analizar los pros y los contras, qué pensaran y que dirán, qué es lo políticamente correcto, quién se va a enfadar, qué es lo mas considerado, qué me servirá para enorgullecerme más, qué hará feliz a mayor número de gente, con qué voy a quedar mejor de cara a la galería, a quién voy a putear, qué va mejor para colaborar en la mejora del equilibro cósmico. Hasta me cuestiono si debo poner esto o no en mi blog, cuando se trata precisamente de MI blog, y sabido por todos es que yo hablo de MI porque es lo que menos me cuesta y lo que mas me calma los nervios, considerarme lo suficientemente importante como para plasmarme en unas cuantas líneas aporreando el teclado, y si alguien critica o se burla, peor para él porque yo no obligo a nadie ni engaño, y si ahora estoy agobiada, pues me desahogo así. Pero siempre tengo la sensación de que lo hago absurdamente mal, que es vergonzoso abusar de esta facilidad de comunicación y me da mucho asco ponerme autocompasiva y rastrera ante tanta gente como una vulgar góticorra, aunque por momentos, poco me importe todo y haga entradas como esta, de la que posiblemente me arrepienta en unas pocas horas.

Eso si, yo soy Happy las 24 horas, que conste.

miércoles, septiembre 01, 2004

Visita al ambulatorio

Yo no sé porque la gente se preocupa tanto por la depilación, que si fotoeléctrica, que si cera tíbia, que si gilettesupermegarequetesuave peroqueendosdiasparecesunpollomaldesplumao... Teniendo la seguridad social tan a mano! Hay que ir, como yo esta mañana, a hacerse un análisis de sangre, con calma y en ayunas, eso si. Después de esperar en un pasillo lleno de posters amarillentos, con slógans como “apaguen sus móviles y felices fiestas!” o “Albert Corretja también dice NO al tabaco”, una simpática joven les llamará por su nombre como si les conociera de algo y les dirá detrás de quien van. El chico guapo que espera en el fondo de todo nunca va antes o después de uds, a no ser que sean también un chico guapo heterosexual, porque entonces les dará igual si el chico guapo va a entrar con uds o se queda mirando el poster educativo de las enfermedades oculares. Cuando entran y se sientan, le dicen a la eficiente enfermera de dentro, pínchame en el brazo derecho, que soy zurda. Esto le mosqueará un poco, les dirá que da igual el brazo, pero esto es mentira, lo dice porque tiene la butaquita y la mesita todo puesto para hacer el izquierdo. Tienen que insistir, es que me salen moratones y prefiero que sean en el brazo que no uso, ejem. Se pondrá seria e insistirá en que no pasa nada y dirá que los moratones son porque no aprieta suficientemente después del pinchazo para taponar. Con todo esto habrán logrado entretenerla un poco más, con lo que empezará a amargarse. Si se quiere llegar al extremo de Enfermera Cabreada , le responden que porqué se pincha entonces por regla general en el brazo izquierdo. Yo esto último no lo he hecho porque me da miedo que alguien que me va a pinchar esté cabreado y echando espuma por la boca, nunca se sabe que te pueden hacer estas hembras. Luego les pincha, les saca la sangre, la mete en los tubitos los etiqueta y, ahí llegamos a lo que buscabamos, la tipa, para demostrarles que los moratones son culpa de que no taponemos bien, y no cosa de los factores de coagulación, arrea una de esparadrapo alrededor de todo el brazo que aparte de provocar una gangrena instantánea, se funde con todo el pelo que tengamos. Se sientan, taponan, presionan, hasta que se dan cuenta que igual se harán uds el moratón de tanto presionar, piden hora a alguna de las estudiantes en prácticas que hay en verano, para recoger los resultados y se largan a casa. Por el camino, cuando se arrancan los metros de esparadrapo innecesarios, firmemente adheridos, es cuando resuelven el problema de su vello de por vida. Solo hay que pedirle a la amable enfermera que repita la operación con el resto de partes del cuerpo y podrán ir por ahí luciendo una depilación efectiva, duradera y barata.

Por cierto, a mi me salen unos moratones tan espectacular-espectacular que me vienen arrebatos de maruja-quejica y los voy enseñando con grandes aspavientos y orgullo. Esta serie es del invierno pasado, cuando fui a donar sangre en la facultad para quedar bien ante mis compañeras y hacer que se sintieran como unas cobardes egoístas. (Alguien pedía fotos grandes?)



Después del anal-isis he ido a hacerle de canguro al vecinito, que está con el tobillo destrozado porque le cayó un fregadero encima, pero por respeto al chavalín no consideraré esto una anécdota para reirnos.

Sigo con los cambios de configuración y acostumbrandome al funcionamiento del tinglado este. Ya pongo links de fotos en el texto, como en los blogs molones y en la web de yonkis, para no ser menos, y estoy contentisima de ver mas comentarios de personas todas muy importantes, porque podré tirarme el rollo de que tengo lectores importantes y blablabla.

Dios me castigará por mi sobervia, esto está claro.

martes, agosto 31, 2004

Menudo problema es esto de tener tantas opciones por toquetear y recambiar. Y es que ya me dirán, una se lía a poner unos linkitos y termina revolucionando la plantilla del blog por entero. Que si el color, que si la tontería de personalizar lo de “posted by”... porque es que a mí estas pijerías me vuelven loca. Claro que me estoy poniendo negra con eso del proxy de la adsl, que a cada cambio que hago tardo una eternidad en que se vea la nueva página y nunca sé si queda bien o no. Y ni sirve lo de actualizar desde el explorador, no lo entiendo, en fin.

Ya tengo comentarios de otros bloggeros, todos muy amables y halagosos, estoy muy feliz y agradezco a todos que dejen constancia de sus visitas. O que me visiten aunque se vayan sin decir nada. Gracias mil.

El tema del ujournal ya está como zanjado. Es definitivo el cierre. Pero, OH, OH, que me corro, esta mañana en la lista de mondobrutto, el infinitamente sabio androide CiRC, ha dado la solución al problema de la pérdida de datos: buscar en el caché de gloogle, cosa que no termino de entender como funciona pero, albrícias!, ha funcionado. He recuperado bastantes entradas, incluida la primera, de hace casi dos años. Tras reflexionar sobre el por qué está todo esto en el caché todavía, he supuesto que tiene que ver con el que el amable Werden me spamease en su blog, Cultura Heterodoxa (no me da tiempo a poner link, lo tienen al lado), y a que algún que otro también amable ser, se lo leyese prácticamente entero. Muchas gracias.

Ahora me queda pendiente el juntarlas todas con fotos y todo en un pdf, o si no colgarlas aquí como si las hubiera posteado aquí. Da igual, estoy emocionada porque he recuperado todas esas chorradas que escribí, incluso esa capullería de que me sentía underground escuchando Radiohead en el metro, cosa que si bien sigue siendo cierta, cada vez me causa mayor sonrojo al recordar que lo escribí.

Ahora me retiro corriendo disparada, porque tengo que entrar al curro en veinte minutos, y de camino tengo unos quince (afortunadamente me lleva mi padre, si no sería mas de media hora en bus).

domingo, agosto 29, 2004

Boing, boing...

Pozí, otro post. Carai es que uno solo... da así como... no sé, que queda pobre.

Lo primero de lo que voy a hablar es del peloteo. Hay que entender que hacer la pelota a la gente no siempre es algo injustificado, gratuíto y en busca de interés propio. Claro que entonces directamente es decir verdades positivas, pero por cosas de la lengua, siempre se termina usando el término hacer la pelota ya sea para bien o para mal, y no seré yo quién a estas alturas empieze a dar un buen uso al castellano.

Esto lo digo porque ya he puesto linkitos del amor en la columna de al lado, como pueden ver, que es una cosa que en el otro blog no sabía hacer y me ha hecho ilusion ver que era tan fácil de hacer. He puesto, aparte de algunas webs que a mi me parecen de extrema importancia (cómo hacer salchichas de pollo o un cursillo de entomología), algunos de los blogs de moda en el panorama pajero por el que nos movemos, para ofrecer variedad. En realidad si está ud aquí va a conocerlos todos, me gustaría pensar que incluso ud puede encontrar su propio blog en la lista (porque entonces ud justamente esta leyendo este humilde post y honora a su autora). Seguramente los tendrán en su carpetita de favoritos y se los repasaran diariamente, asi que no es que precisamente les descubra algo nuevo. Por eso, y volvemos ahora al peloteo bien entendido, esto de linkear al personal no es ya un acto de información dirijido a los posibles lectores. No, es un mensaje en clave hacia el propietario de la web linkeada, que dice QUIERO QUE SEPAS QUE TU BLOG/WEB/LOQUESEA ME MOLA CANTIDUBI Y PIENSO QUE TODO EL MUNDO DEBERÍA SABER QUE ME MOLA PORQUE CONSIDERO MI CRITERIO MAS QUE APTO PARA AFIRMAR QUE TU BLOG/WEB/LOQUESEA MOLA.

Aclarado esto, no me queda más que subirme a mi cama de Ikea a dormir, que mañana, con la emocion del blog ya ni me acordaba, tengo curro.

Curso nuevo, vida nueva

"¿Cuándo acabaras verano asqueroso? En una película ya estaríamos en otoño, un fundido y fuera, o bien un buen temporal... sería bonito, eh?"

Así lo dice Totó, y así le empieza a llover de repente, en lo que para mí es uno de los mejores momentos de la historia del cine. También aparece su amada, pero comentar el morreo que se pegan ya sería irse un poco por las ramas, y esto era solo una cita introductoria para romper el hielo y marcarme un punto haciendome la cultifriki. Y es que, por si no se nota, me he mudado bloggisticamente hablando, y esto de estrenar blogg, aunque lleve años ya desnudando mi existencia ante la red, siempre cuesta. Asi que, veamos por dónde empiezo.

[...]

Vale, después de pensarlo, he decidido que empezaré por el principio, que es diciendo qué hago yo aquí. Yo soy una penca que solía contar su vida, sus rollos mentales y pajerías múltiples en un blog que tenía en ujournal.org, web actualmente difunta, y con un futuro algo incierto (por no decir mas negro que Mr. T. después de bañarse en alquitrán). No es que hayan cerrado definitivamente, se supone, porque por ahí se dice algo de problemas con los servidores, pero estos problemas estan ya durando semanas, y llega un momento en que toda penca tiene que decidir entre seguir esperando que se reabra lo que probablemente no se reabrirá o irse a la competencia. A mi me ha costado, pero al final me he ido a la competencia, que es esto. Lo que había escrito allí es mas que posible que se pierda. No haré un drama ni nada, simplemente estaré al caso de si vuelven para poder salvarlo (creerán que nunca grabo mis entradas en el pc?)

Ahora podría decir, por qué aquí, o por qué ahora. El "aquí" es porque hace tiempo que veo que los bloggers mas molones postean por estos lares (mas adelante nos dedicaremos al mas legítimo y merecido peloteo), y porque así se pueden hacer los comments con identidad, y porque si tengo problemas con las configuraciones estoy segura que alguien pillaré para asediarle hasta que me eche un cable. Aunque por lo visto, la cosa es bastante controlable. El "ahora" es porque como bien indica el título de este primer post, empezamos nueva temporada. Temporada de todo, vuelta al cole, vuelta al curro, vuelta a la parrilla normal en la tele. Estrenamos mochilas, teleseries, cursillos de idiomas, suscripciones al gimnasio y montones de coleccionables por fascículos en los quioscos. El año social empieza ahora, no en enero, y por eso, ya puestos a reorganizar cosas (u organizar simplemente, que hay cosas que las llevo fatal), resuelvo el problema que era no poder postear por no tener dónde.

Dicho esto, ya es buen momento para finalizar, con un poco de trompetas y fanfarrias, prometiendo una intención de actualizar a menudo, esa intención que siempre tengo y nunca cumplo, pero vamos, al menos ahora si no actualizo no será por la web, cosa que ya empezaba a mosquear.

Cuidense uds y esas cosas que suelo decir a modo de despedida.