viernes, julio 20, 2007

Peligrillo con el Bordillo

Esta mañana después del post punki de crítica de cine ha transcurrido lo que podríamos decir una mañana harto bella. He ido a Igualada en mi (a medias) coche con NK, Xènia y su hermana Jana a ver a Chin y a Manel Juvé.

Aparte de un par de caladas al principio, cosa de los nervios de no haberles llevado nunca, y cosa de salir de un aparcamiento en bateria hacia el lado que no tocaba, el trayecto ha transcurrido sin ningún problema. Miento, nos hemos perdido al salir de l'Hospitalet, y en Igualada me he comido un paso de zebra elevado de esos que están de moda ahora para que la gente no corra, que más bien sirven para destrozar los bajos y el morro de los turismos, pero eso son pormenores.

Comida en un chino, un buffet libre que tenia más de la mitad de platos con denominación de origen occidental (patatas fritas, macarrones, ensalada de patata, ensaladas normales, croquetas, alitas de pollo...), pero con postre incluido, y muchas muchas risas. Ha sido bonito, los cinco juntos con Jana que ya viene siendo miembro honorífico de la pandilla. Habrá fotos, dentro de unos meses calculo, a la velocidad que van las cosas conmigo.

Después de todo esto hemos vuelto a Barcelona, a dejar a NK en el médico y contiuaba siendo un dia bello. He cometido el error de destacar lo bien que me había ido el coche y lo feliz que me hacía el comprobar que ya controlo en autopista, que sé qué marcha poner con las cuestas y las salidas y entradas y que ya no me da miedo adelantar o ir a más de 100 por hora.

Entonces ha empezado a ser un jodido infierno.

Los autobuseros de barcelona se destacan por su antipatía a la hora de (des)colaborar en el harmonioso ir y venir de los coches civiles. En otras palabras, que son unos hijos de la gran puta. He tenido un percance, y es complicado de contar. La cosa es que, parada en un semaforo, de repente me he dado cuenta que estaba en un carril que me obligaba a ir a la derecha cuando yo queria ir recto. Lo he visto pintado en el suelo porque las señales de delante me las tapaba el camión que tenia delante. Al lado tenia un autobus. He puesto el intermitente y cuando han arrancado he empezado a avanzar con intenciones de entrar en el carril conveniente. El autobusero de mierda ha dejado un espacio, pero al siguiente momento lo tenía encima y no he podido continuar metiéndome en el carril con lo que me he comido el bordillo por la derecha (no traten de visualizarlo, ni yo misma entiendo como podia estar todo tan mal parido, la moraleja es que yo lo estaba haciendo mal pero el otro era un completo y maldito hijo de un chacal). Hemos saltado un poco, susto, risitas nerviosas, susto.

Pero al rato el volante me vibraba más que el telefono de Rufus y se escuchaba un ruido alarmante de la parte anteriormente rebordillada. Doble fila, cuatro intermitentes.

- Xeni, mira a ver si se ha arrancado el parachoques o qué tenemos ahí pegado.
- No llores porfi, pero... has pinchado.
- No, no puede ser.
- Tia... mejor nos reímos, no?
- No puede estar pasando.

Descojone inconsciente.

He llamado a mi hermano porque me daba miedo comunicar el supernoticion que te cagas a mis padres, pero para que fuera todo a juego con la suerte de mi rueda, mi hermano estaba con mi padre. De todos modo no me ha reñido y me ha dado las instrucciones para empezar a cambiar la rueda, porque él tardaría en llegar. Ha intentado mandarme a los del Racc, pero solo ayudan a los titulares y no a las hijas o hermanas tontas que no pagan porque conducen poco.

Nos hemos armado de valor, y con nuestros chalecos y el triangulillo de emergencia hemos empezado a remover el maletero de en busca del gato y la llave para soltar la rueda de recambio de debajo del coche.

Hay que decir que aunque el coche es compartido con mi madre, lo lleva casi todo el tiempo ella. Esto hace que el maletero sea su despacho, su tocador y si te descuidas un bazar oriental. Hay crema hidratante, toallitas húmedas, pañuelitos, trapos, un bote para lapices, guantes de latex, guantes de ropa, un spray quitagrasas, libretas, bolis, cartelitos de "se vende piso", bombillas de recambio, un botiquin, compresas, los triangulitos y los chalecos mencionados, bolsas vacías, cajitas gastadas de puritos que le da mi abuelo, unas cosas azules envueltas en plástico que no sé si son guantes de lavar los platos, un gorro de lana, un juego de destornilladores pequeñitos, un destornillador mediano, un rollo de papel industrial, un rollo de bolsas de la basura, tres guías de calles de Sabadell, y alguna mierda más que me olvido. Pero la llave para sacar la rueda, la jodida y maldita llave no es que me la olvide. ES QUE NO ESTABA!

Ha sido como de sitcom. Revisando y revisando toda esa mierda en busca de la llave, y que no salía.

Al final cuando ya me iba a echar a llorar han aparecido mi padre y mi hermano Docer, los salvadores de la situación. Depués de buscarla ellos, y de comprobar que la de su coche no funcionaba con las tuercas del mío, mi padre ha ido a buscar un taller dónde le han prestado la llave y Docer, como un caballero andante ha cambiado la rueda.

Pero todo esto no lo iba a contar yo hoy. El post era para colgar esta dire:

http://recursos.cnice.mec.es/bancoimagenes/sonidos/index.php

Y es que a estas alturas la interné me sigue maravillando. Como puede haber semejante pajerez en una web oficial del ministerio, con sonidos tan chorras como una niña gritando "que miedo!". Sonido que por otro lado he puesto en el windows para cada vez que me sale una ventanita de alerta de esas de "chuuuum!" que tanto inquietan por su dramatismo.

Y me voy al catre sin revisar las faltas que estoy molida.

4 comentarios:

Goio dijo...

Ah, no, pero esa web es muy util. Si se pueden comprar librerias de sonidos, pues mejor, pero para tirar decentemente y echandole imaginacion la cosa es cojonuda. Lo que despista un poco es que dependa de un ministerio, pero archive.org no deja de ser una especie de reserva institucional con el rango de fundacion.

Lo bonito de la web del ministerio es ese icono de Videos que no funciona. Lo tienen ahi, y no se sabe para que...

Anónimo dijo...

Con tanto nombre moderno no me he enterado muy bien de si iban tíos o no en el coche, pero de ser que sí, me parece un delito que no hayan aprovechado la situación para erigirse como los machos mecánicos y salvadores de la situación. Yo siempre espero una oportunidad así viajando con una tía buena, pero no cae.


www.inercial.blogspot.com

Jordim dijo...

curioso blog, sigue..

Marc G Rossell dijo...

A mi me paso algo parecido con mi coche... tambien, efectivamente, un accidente tonto de trafico. Nada, al final vino mi padre, y todo solucionado. Las primeras veces son siempre peculiares...
mola gramola el blog