domingo, diciembre 10, 2006

Breve

Una vez una persona muy sabia me dijo una cosa que jamás olvidaré:

"No envuelvas tu ortodoncia con un papel de cocina, porque es la mejor manera de que termine en la basura. Si te la quitas, dejala tal cual encima de la mesa y ya la lavarás antes de volver a colocartela. La gente no tira las ortodoncias, pero si los papeles de cocina arrugados."

Evidentemente no me tomé en serio esas palabras hasta que terminé un día revolviendo en la basura de mi casa porque mi madre me había tirado la ortodoncia nocturna. Ahora siempre la guardo en el estuche, o si no la dejo encima de donde sea sin más.

Peeeeeeero, acabo de verme obligada a urgar en la basura en busca de un papelito de water que envolvía un pendiente que se me rompió. Un pendiente muy importante todo sea dicho, que ya bastante pena tenía de que se rompiera como para perderlo.

Doy gracias al señor porque lo he encontrado. Y ya la alegría de ello merece un post.

Tengo aparte de esto varios posts jugosos para el futuro, y que les anuncio, a ver si así los hago más o menos pronto:

- La segunda entrega de momentazos históricos del cine Otra escena con la que me partí la caja en el cine el otro dia, en The Brick.

- M vida sin mí en mi casa, o lo que es lo mismo, aventuras en el piso de estudiantes. No hace ni una semana que entré ahí y ya puedo asegurar que en la vida se me olvidará el primer dia en el piso.

Así que me despido a lo Tomate: habiendo dicho mucho sin decir nada realmente.

En la proxima entrega veremos si digo algo sin decir mucho.

3 comentarios:

Goio dijo...

Tampoco es que hayas dicho mucho, no te pases...

Anónimo dijo...

Es más: yo hasta incluso diría que no ha dicho mucho.

Y éso que los pisos compartidos dan para contar más aventuritas que una cosa que daba muchas.

Anónimo dijo...

cuenta cosas del piso de estudiantes, que yo no hace mucho que he dejado uno y lo echo de menos, venga, anímate.